De repente todo cambia en ocasiones sin darme yo cuenta
la poesia, aquellas caminatas, el brillo del sol de esta ciudad,
hasta la musica es diferente. Los sueños se me espantan
y los necesito, me hace falta percibir el olor de la lluvia
del pasto viejo, el cascarreo del sillon viejo donde posaba,
escribia, me acurrucaba, lloraba libremente...
No es que no disfrute lo que pasa ahora, es que no es igual.
Todavia tengo anhelos, deseos de crecer, de saber,
conocer nuevos lugares, nuevos espacios.
Vuelvo a mi y recapacito, necesito de mi fuerza,
de mi esperanza -la alegria- que me dan los sueños.
Cerrar los ojos y mirar las cosas diferentes,
todo cambia, de mi depende valorar
lo que ahora tengo.
